Resumen

No es una tarea fácil clasificar los relatos de Francisco Coloane para que se ajusten a las tendencias literarias chilenas del siglo XX. Su narrativa resulta ser demasiado sensual para el Criollismo y sus supuestos no se ajustan del todo a la Novela Negra. En este artículo, analizo a Francisco Coloane desde una lente diferenciada: Ecoliteratura latinoamericana, sugerida desde una ruralidad experiencial y nutrida por el etnotexto. Los relatos de Coloane Tierra del Fuego y Cabo de Hornos presentan una diferenciación distintiva de otros relatos ficcionales. Transcriben la experiencia vital a través del olfato, el tacto, la vista y la audición. Sus cuentos se alejan de la reducida y simplificada idea de la naturaleza. Más bien presentan a hombres de valores occidentales, situados en un terreno local apabullante que los absorbe. Del narrador de esta trama siempre azarosa transmite una sintonía con el territorio local, de la cual emerge un prevalente sentido ecológico. La especificidad de sus relatos se debe a los primeros años de vida de Coloane en la trastierra o el interior. Esta narrativa sensorial que crea la ilusión de oralidad conforme abarca un bíoregionalismo, son aquí analizados desde la perspectiva de The History of the Senses de Diane Ackerman y The Spell of the Sensuous de David Abrams, la crítica literaria de Carlos Pacheco con respecto a la Literatura Experiencial, y las pautas del etnotexto planteadas por Hugo Niño.


Los territorios selváticos de América Latina –una vez conocidos como la utopía, como fuente de exportaciones exóticas, como terreno sin ley que obstaculizaba la civilización y el progreso, y como marcador de identidad nacional y continental- están en peligro de extinción. Coloane transmite una forma local de pertenencia que rompe con la idea de la naturaleza sublime para salvaguardar. El escritor despierta al animal que llevamos dentro. Sus relatos transmiten que naturaleza somos todos. El narrador de sus relatos es un conocedor de la tierra rural que transmite la experiencia de vivirnosla dentro de sus propias fauces. El mensaje de sus cuentos no es un mensaje. Es una revelación a los sentidos y un desarrollo de entendimiento de un territorio. De esta esta experiencia emerge una sintonía ecológica que es asimilada por el lector.