Resumen

Las reclamaciones antárticas chilenas tuvieron un fundamento geopolítico que justificaba ejercer actos de soberanía y presencia permanente tras la demarcación del Territorio Antártico Chileno en 1940. Así, la consolidación de la política antártica nacional se produjo porque las administraciones radicales y los militares compartían una visión de país que se extendió hasta 1952 y que, posteriormente, se proyectó como legado en la política antártica chilena. Se utilizó documentación diplomática, memorias y de los archivos del presidente Gabriel González Videla.